Nuestras vivencias en el Jardín, 2007

Ya con un año de experiencia en el jardín, los niños y niñas han vivenciado cambios y logros muy rápidamente, ya comprenden que son los creadores de su realidad y que como tal pueden cambiar todo aquello que no les gusta.
Se reconocen como seres espirituales, dioses encarnados llenos de amor y buscan vivenciarlo. Los niños y niñas experimentan todo tipo de emociones que hemos aprendido durante los primeros años de vida como alegría, felicidad, enojo, miedo, etc.
La diferencia que existe, es que los niños y niñas reconocen que las emociones negativas en un 99%, no son suyas, si no de los padres, y manifiestan el deseo que sienten de transformarlas y sentirse en amor.
Esta experiencia permite que los niños y niñas sean más sinceros con sus emociones y tengan consciencia de ellas. También reconocen los conceptos de preferencia y consecuencia, aprendendiendo a responsabilizarse de las consecuencias derivadas de sus propias elecciones. Toman en cuenta que son ellos los protagonistas de su vida y por lo tanto no responsabilizan a nadie de lo que a ellos mismo les sucede.
Comparten sus diversas experiencias, tanto con sus pares como con las familias, del descubrimiento de sus propios logros.
Por eso damos vivencia y certeza de los cambios que se generan cuando la educación es en base al amor. Guiándolos en el desarrollo de todas sus potencialidades, pero sobre todo en el auto descubrimiento de la fuente infinita de amor que cada uno posee por ser parte del universo.