Jardín Infantil Niños Dorados

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ardín Infantil Niños Dorados promueve el bienestar integral del niño y la niña, ampliando y diversificando las experiencias de aprendizaje y desarrollo, en un ambiente saludable, seguro y diseñado especialmente para el aprendizaje continuo a través de la experiencia.

Así, la finalidad de “Niños Dorados” es educar, es decir, sacar de adentro las capacidades y riquezas que cada niño y niña posee en abundancia, enfatizando en las áreas afectiva, social, cognitiva y motriz, para que los párvulos creen su identidad desplegando al máximo sus habilidades y cualidades. Otro de los objetivos principales del jardín es que los niños (as) reconozcan su autonomía para la concreción de metas, que se reconozcan como protagonistas de su propia vida y como creadores de su realidad. De esa manera la educación de los párvulos se convierte en guianza y orientación hacia un proceso holístico de autodescubrimiento y conocimiento de su mundo.

Esta metodología educacional está basada en los conceptos y fundamentos de Desarrollo Luz Dorada, entendiendo a cada niño y adulto como ser divino, con cualidades diferenciadoras y donde los valores como la espiritualidad, integridad, autonomía y autoestima juegan un papel trascendental en la formación del individuo como ser humano y ser espiritual. Para lograr tales objetivos es necesario considerar la niñez como una etapa primordial, donde los niños experimenten y vivan con felicidad, seguridad y confianza, no como una estado de transición o una sala de espera hacia la adultez. Es por eso que Jardín Infantil “Niños Dorados” mantendrá y hará crecer el encanto que los niños tienen por la vida, acercándolos al mundo en su totalidad, a lo terrenal y espiritual, a la magia y los sueños; los relacionará en forma más directa con sus cuerpos, creatividad, capacidad y habilidades.

Aquellas habilidades que para “Niños Dorados” es importante desarrollar en los párvulos son capacidades que todos los seres humanos poseemos, pero son mucho más evidentes en la primera infancia, ya que se relacionan con los niveles sutiles de energía, existente en todos y todo. Trabajar con la energía propia, canalizarla y entenderla, a través de técnicas especialmente diseñadas para la edad de los niños (as), les facilitará el proceso de reconocerse como seres espirituales, viviendo una experiencia en el mundo terrenal, a través de un cuerpo físico.

Así, estamos frente a una educación parvularia que expande sus límites y toma una función afectiva, creadora de identidad y, sobretodo, unificadora, ya que promueve la integración de lo físico y espiritual, sin olvidar el desarrollo de procesos educativos en el marco de las bases curriculares del nivel. En 2002 se implementó la reforma a la educación parvularia, cuyo currículum pedagógico cuenta con tres ámbitos de experiencias para el aprendizaje: formación personal y social, comunicación y relación con el medio natural y cultural; y con ocho núcleos de aprendizaje: empatía, identidad, convivencia, lenguaje verbal, lenguaje artístico, seres vivos y su entorno, grupos humanos y sus formas de vida y relaciones lógico matemáticas.

Jardín Infantil “Niños Dorados” se suma a la tarea de propiciar aprendizajes relevantes y significativos en función del bienestar, el desarrollo pleno y la trascendencia de la niña y el niño como personas y, así, responder a los requerimientos de la reforma educacional, pero también busca incluir nuevos núcleos de aprendizaje a los ya nombrados. Éstos son la espiritualidad, la integridad y la autonomía.

Espiritualidad

Reconocernos como seres de luz con potencial para alcanzar sabiduría , son herramientas necesarias para desenvolvernos en nuestro ambiente con una actitud positiva. Jardín Infantil “Niños Dorados” potenciará el desarrollo espiritual de los párvulos, a través de la enseñanza de técnicas que les permitirán estar más en contacto con su Ser Superior o Ser Espiritual y así operar sus cuerpos y su conciencia desde el fondo de sus capacidades, proporcionándoles paz, humanidad, tranquilidad y certeza en ellos mismos.

Integridad

Entendemos como integridad a la entereza de una persona para sobrellevar distintas situaciones en su vida y a la suma de características mentales, emocionales, espirituales y físicas que derivan en un ser humano pleno, capaz y que se honra a sí mismo y a los demás. “Niños Dorados” busca el desarrollo personal y espiritual de los párvulos, desde una perspectiva unificadora, entendiendo ambos desarrollos como trascendentales en la concreción de un ser humano íntegro.

Autonomía

El ser humano autónomo es aquel que se reconoce como creador de su realidad y protagonista de su vida, responsable por lo que le sucede en todos los ámbitos de su existencia: física, mental, emocional y espiritual. Autónomo es ser capaz de crear y logar los objetivos propios por sí mismo y encontrar la manera de alcanzar las metas deseadas, a través de sus propias cualidades y capacidades.