Testimonios de: Brien y Romina Shanahany
Para nosotros ha sido una muy buena experiencia y hemos tenido el resultado que esperamos.
En “Niños Dorados”, se preocupan de no intervenir en el proceso natural de aprendizaje de los niños. Es respetado el tiempo que cada uno necesita para su desarrollo.
No se les grita, no se les manipula ni controla. Ellos don guiados hacia las metas de cada proyecto con sutileza y amor.
Se alimentan de manera saludable. Aprenden a tener conciencia de quienes son y donde están. La naturaleza se hace parte de su realidad humana.
Mantienen contacto con las plantas y animales; aprendiendo que todo ser vivo, necesita respeto y es parte de nuestro planeta. Maya adora las clases de yoga y ama a sus compañeros.
Nos sentimos tranquilos como padres, dejando a nuestra hija en sus manos.
Al preguntar a Maya si le gusta su jardín, ella dice “si”, muy entusiasta y cuando preguntamos ¿por qué? Ella responde “Por que es genial”.
Ella me cuenta que come de todo y se siente orgullosa de ella misma.
Gracias Niños Dorados.
Brien y Romina Shanahany - 2010